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    Historia de La Fonda de los Príncipes

    HISTORIA DE LA FONDA DE LOS PRÍNCIPES

    Inaugurada el 1 de octubre de 1861 bajo el reinado de Isabel II, La Fonda de los Príncipes fue uno de los primeros y más lujosos hoteles del Madrid del siglo XIX, convirtiéndose en un referente de la hostelería madrileña de la época.

    Puerta del Sol - 1859

    La Fonda de los Príncipes marcó un hito al ser el primer gran hotel inaugurado en la Puerta del Sol tras la gran reforma de la plaza, comenzada en 1857. Todos los edificios de la plaza, casi análogos, de 30 metros de altura, con arquitectura ecléctica isabelina y cierto aire parisino, fueron levantados en 1860 por los arquitectos e ingenieros Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer.

    Fuente del Chorro - 1860

    Nuestro edificio, Puerta del Sol 11, fue construido exprofeso para ser un hotel de Categoría. La Fonda de los Príncipes ofrecía comodidades y lujo al estilo europeo, por lo que sus tarifas no tenían comparación en la ciudad. Era un alojamiento muy caro para la época y, en las guías de viaje de la época, estaba considerada una "Gran Fonda de Primer Orden".

    Según las crónicas de la época, como las del cronista Fernández de los Ríos, la Fonda de los Príncipes tenía lujos nunca vistos en Madrid, como baños en las habitaciones, restaurante a la carta, salones de lectura, piano y vistas a la plaza.

    Aquellos que deseaban menos lujos tenían otras opciones como la Fonda de San Luis, ubicada en la calle Montera y construida a principios del siglo XIX, o la Fonda de las Diligencias Peninsulares, de 1850 y situada en la calle Alcalá. Otra opción, en la calle Arenal, era el Gran Hotel de Oriente, de 1855.

    Más tarde, en 1864, abrió en el número 10 de la Puerta del Sol el Gran Hotel de París y, en 1870, el Hotel del Universo, en el número 14.

    Hotel de los Príncipes - 1870

    Todos estos alojamientos históricos se construyeron en los alrededores de la Puerta del Sol para dar servicio a los viajeros que llegaban en carruajes o diligencias. De hecho, la Fonda de las Diligencias Peninsulares pertenecía a la Compañía de Diligencias Peninsulares y Postas, que quería dar alojamiento a sus viajeros.

    Lamentablemente, todos los edificios han desaparecido a excepción de dos: La Fonda de los Príncipes y el antiguo Gran Hotel de París. Por desgracia, el Gran Hotel París cesó su actividad en 2006 y hoy acoge la tienda de Apple.

    Sí, La Fonda de los Príncipes es el único de los alojamientos históricos de la Puerta del Sol que ha dado alojamiento, de forma interrumpida, durante los últimos 165 años.

    Algo que tampoco ha cambiado es lo que hizo famoso a la Fonda de los Príncipes: sus balcones con las mejores vistas de la Puerta del Sol. Son muchos los escritores y artistas que se han inspirado y han escrito sobre sus vistas. Hans Christian Andersen, Henry Blackburn y Jorge Luis Borges son algunos de los personajes ilustres que se alojaron en la fonda. De hecho, Henry Blackburn describe en 1866 cómo son sus tardes observando la animada Puerta del Sol. Conoce más sobre estos viajeros memorables.

    Estos balcones son también el lugar donde cada año, el 31 de diciembre, las diferentes cadenas de televisión retransmiten las campanadas de Nochevieja para toda España. Conoce más sobre las campanadas y nuestros balcones.

    Cuando inauguró La Fonda, la principal atracción de la Puerta del Sol era la "Fuente del Chorro". Instalada el 24 de junio de 1860, esta fuente, ya desaparecida, era parte del proyecto para traer el agua a la capital. El nombre oficial era la Fuente de la Buena Suerte, pero de forma coloquial siempre fue la Fuente del Chorro, ya su surtidor impulsaba el agua hasta los 30 metros, mojando toda la plaza y a los viandantes.

    Si sus maravillosas vistas perduraron, lo que sí cambio en La Fonda de los Príncipes a lo largo del tiempo, ha sido el nombre.

    El término fonda, asociado a prestigio y realeza, fue sustituido a finales de 1860 por el término hotel. Madrid quería parecerse cada vez más a París, y hotel era la palabra francesa asociada con alojamientos de alta categoría. El Hotel de los Príncipes quería competir con las dos grandes aperturas de la década, el Gran Hotel de París y el Hotel del Universo. Todos estos grandes hoteles transformaron la plaza en un núcleo hostelero de primer nivel.

    Con el lujo hotelero llegaron los cafés populares. En los bajos del Hotel de los Príncipes se asentaron tiendas, boutiques y cafés. Dos de los cafés más famosos de la época fueron el Café Oriental, y, aún más importante, el Café de Correos, abierto 24 horas y frecuentado por tertulianos como Azorín y el cronista Pedro de Répide.

    Sobre 1875, hubo un nuevo cambio de nombre, y el Hotel de los Príncipes fue sustituido por Gran Hotel de la Paix. Se dice que este cambio de nombre se hizo para atraer turistas ingleses y franceses, ya que era muy común que en las capitales europeas hubiese un Hotel de la Paix, y evocaba estándares europeos de confort.

    Con la entrada del siglo XX, llegó la modernidad, y el afrancesamiento dio paso a la fascinación por lo americano. Este cambio de gustos trajo un nuevo cambio de nombre, pasando de Gran Hotel de la Paix a Gran Hotel Americano. En esta época el hotel se adapta a los nuevos tiempos, incorporando teléfonos y ascensores eléctricos.

    Después de la Primera Guerra Mundial, el hundimiento de la economía y la inauguración de hoteles más lujosos, como el Hotel Ritz, hicieron que el Gran Hotel Americano tuviese que bajar de categoría, convirtiéndose en la Pensión Americana y tratando de conseguir huéspedes de larga estancia. Fue en este tiempo cuando estuvo alojado José Luis Borges y su familia, época en la que comenzó a escribir sus primeros poemas ultraístas.

    Según avanzó la década, con la mejora de la economía, el alojamiento empezó a recuperar tu marcha y, en 1930, volvió a ser conocido nuevamente como Hotel Americano.

    Puerta del Sol - 1935

    El punto final del Hotel Americano y de todos los grandes hoteles de lujo de la plaza, lo marco la Guerra Civil Española. Entre 1936 y 1939, la plaza fue tremendamente castigada por los bombardeos y nuestro edificio fue gravemente dañado, especialmente en la fachada que da a la calle Tetuán.

    Cuando el edificio fue reparado, la economía de la posguerra no podía sostener este tipo de alojamientos, por lo que, a partir de la mitad de siglo pasado, el "Gran Hotel" desapareció, fragmentándose en comercios, oficinas, viviendas, pensiones y hostales mucho más modestos. Aquí surge el Hostal Americano, aprovechándose del último nombre del Hotel Americano.

    Durante el resto del siglo XX, el Hostal Americano fue un alojamiento céntrico y barato que comenzó a atraer turistas de clase media, familias de provincias e incluso estudiantes. Aunque fue olvidando su glorioso pasado, mientras que el resto de los inmuebles del edificio cambiaban de propietario y de uso, el hostal fue sobreviviendo hasta la llegada del Covid, cuando las deudas terminaron haciendo que cerrara.

    En 2024, el hostal cambio de manos para tratar de recuperar su glorioso pasado.

    Tras más de 18 meses de obras, el 5 de enero de 2026, renace La Fonda de los Príncipes, haciendo honor a su nombre original.

    Bienvenido a La Fonda de los Príncipes, el único alojamiento que ha sobrevivido en la Puerta del Sol durante más de 160 años.

    Gran Hotel de la Paix - 1895

    GRAN HOTEL DE LA PAIX, Puerta del Sol, 11 y 12

    Este establecimiento de primer orden, abierto desde noviembre último, puede competir bajo todos los conceptos con los mejores de París y Londres. Enteramente amueblado de nuevo, con sus cuatro fachadas y 120 balcones a la calle, con su situación excepcional en el punto más céntrico de Madrid, ofrece a los señores viajeros todas las condiciones de comodidad y lujo que puedan desear. —Habitaciones confortables para familias y personajes. —Mesa redonda, la mejor de Madrid y comedores particulares. —Sala de reunión con balcones a la Puerta del Sol. —Gabinete de lectura con los periódicos más importantes de Europa. —Intérpretes. —Coches de lujo. —Ómnibus. —Cuartos de baño en la casa, para uso exclusivo de los viajeros.

    Este hotel y el de Londres son los únicos hoteles franceses que hay en Madrid.

    Biblioteca Nacional de España, julio de 1876