
El 7 de diciembre de 1880 llegó al Hotel de la Paz Adelina Patti, una de las mayores estrellas de la historia de la ópera. Nacida en Madrid, regresaba a su ciudad para protagonizar una serie de representaciones en el Teatro Real.
Viajaba como una verdadera reina: la acompañaban un secretario, dos camareras, entre seis y ocho criados y un enorme equipaje compuesto por 24 baúles. Su séquito ocupó buena parte del piso principal de nuestro hotel.
Patti permaneció en Madrid durante casi un mes, hasta comienzos de enero de 1881. Durante aquella temporada actuó junto a algunas de las mejores voces del momento, entre ellas el tenor Julián Gayarre.
Como curiosidad, la prensa dedicaba casi tanta atención a sus vestidos, joyas y movimientos por Madrid como a sus actuaciones. Era una de las primeras celebridades verdaderamente globales.



