
En agosto de 1881 se alojó con nosotros David Kalākaua, soberano del entonces independiente Reino de Hawái, al que la prensa española todavía denominaba reino de las islas Sandwich.
Kalākaua se encontraba realizando un viaje extraordinario de 285 días que lo convirtió en el primer monarca de la historia en dar la vuelta al mundo. Recorrió Asia, Oriente Próximo, Europa y Estados Unidos con el propósito de establecer relaciones diplomáticas, estudiar los avances de otros países y buscar nuevos acuerdos de inmigración para su reino.
Su primera llegada a Madrid tuvo lugar el 17 de agosto de 1881. Antes de entrar en la capital se detuvo durante unas horas en El Escorial, cuyos tapices llamaron especialmente su atención. Una vez instalado en el Hotel de la Paz, fue visitado por el gobernador civil y por Práxedes Mateo Sagasta, entonces presidente del Consejo de Ministros. Kalākaua llevaba consigo una condecoración destinada a Alfonso XII, que entregó a Sagasta al no encontrarse la familia real en Madrid. Aquella misma noche partió hacia Lisboa.
El rey regresó al Hotel de la Paz a las seis y media de la mañana del 24 de agosto, acompañado por un ministro de su Gobierno, su gran chambelán, un coronel, un secretario particular, su mayordomo y un ayuda de cámara. Durante esta segunda estancia visitó el Museo del Prado, paseó por el Retiro y volvió a entrevistarse con representantes del Gobierno español. Al día siguiente continuó su viaje hacia París y Londres.
Kalākaua fue conocido posteriormente como el Monarca Alegre por su apoyo a la música, la danza y las tradiciones hawaianas. Durante su reinado impulsó la construcción del Palacio de ʻIolani, residencia de los últimos soberanos de Hawái y símbolo de la independencia del antiguo reino.

