
Fernando II de Portugal fue uno de los huéspedes más fieles y distinguidos del antiguo Hotel de la Paz. Tenemos documentadas cuatro estancias diferentes, siempre acompañado por su esposa, la condesa de Edla, y por su hijo el infante Augusto, duque de Coimbra.
Fernando había sido rey consorte de Portugal por su matrimonio con la reina María II y regente del reino durante la minoría de edad de su hijo Pedro V. Era también padre de Luís I, que ocupaba el trono portugués durante sus visitas a Madrid.
Conocido como el Rey Artista, fue pintor, coleccionista y uno de los grandes mecenas del Romanticismo europeo. Su legado más célebre es el Palacio Nacional de Pena, en Sintra, cuya construcción y decoración impulsó personalmente.
Su primera estancia documentada comenzó el 9 de junio de 1878. Dos días después, Alfonso XII acudió personalmente al Hotel de la Paz para devolverle la visita, acompañado por el duque de Sexto. Los ministros españoles también se desplazaron hasta el establecimiento para presentar sus respetos a la familia real portuguesa.
Fernando II regresó el 11 de septiembre de aquel mismo año y volvió a elegir nuestro hotel. Fue recibido en la estación por el ministro de Estado, representantes diplomáticos de Portugal y Brasil y el gobernador civil de Madrid. Aquella misma tarde, Antonio Cánovas del Castillo acudió al Hotel de la Paz para cumplimentarlo.
Cinco años más tarde, el 17 de junio de 1883, regresó junto a la condesa de Edla y el infante Augusto. Alfonso XII los esperaba personalmente en la estación de las Delicias, acompañado por el presidente del Consejo de Ministros, Práxedes Mateo Sagasta, el ministro de Portugal y numerosos representantes de la corte y del cuerpo diplomático. El rey de España acompañó afectuosamente a Fernando II hasta su carruaje, mientras Sagasta ofrecía el brazo a la condesa de Edla. Desde la estación, la familia se trasladó al Hotel de la Paz, donde ocupó las habitaciones principales.
La cuarta estancia documentada tuvo lugar el 9 de octubre de 1883. Fernando II llegó en el expreso de Francia acompañado por su esposa, su hijo y sus chambelanes, el conde de San Thiago y el barón de Kessler. Alfonso XII, el presidente del Consejo, el gobernador civil y la legación portuguesa volvieron a recibirlo en la estación. Tras instalarse en el Hotel de la Paz, las reales personas acudieron aquella tarde al Palacio Real para cumplimentar a la familia real española.
La relación de Fernando II con España había comenzado mucho antes. Tras la revolución de 1868, su nombre fue considerado seriamente para ocupar el trono español, aunque finalmente rechazó la Corona.
Sus cuatro visitas, las recepciones oficiales que tuvieron lugar a su llegada y la presencia personal de Alfonso XII en el hotel y en las estaciones convierten a Fernando II en uno de los huéspedes más relevantes y mejor documentados de nuestra historia.





