
El 18 de junio de 1884 llegó al Hotel de la Paz Rafael Zaldívar, presidente de El Salvador y una de las figuras más decisivas de la historia centroamericana del siglo XIX.
La recepción tuvo carácter oficial. Un batallón de infantería le rindió honores en la estación y la escolta real acompañó a su comitiva hasta nuestro hotel. Viajaba junto a su hijo, el representante diplomático José María Torres Caicedo y otros miembros de su séquito.
Aquella misma tarde, Alfonso XII acudió personalmente al Hotel de la Paz para visitarlo. Una hora después, Zaldívar devolvió la visita en el Palacio Real, y más tarde fue Antonio Cánovas del Castillo quien se desplazó hasta el establecimiento para cumplimentarlo.
Durante su paso por Madrid, Alfonso XII ofreció un banquete en su honor y le concedió la Gran Cruz de la Orden de Carlos III. Zaldívar fue también recibido en la Real Academia Española.
Médico y diplomático antes de alcanzar la presidencia, gobernó El Salvador durante casi una década. Su administración modernizó las instituciones y fomentó la educación y el cultivo del café, aunque sus reformas agrarias provocaron también la desaparición de gran parte de las tierras comunales indígenas y dejaron un legado profundamente controvertido.

