
En septiembre de 1881 llegó al Hotel de la Paz el general Tomás Guardia Gutiérrez, presidente de la República de Costa Rica, acompañado por el representante diplomático de su país en París y Madrid.
Guardia fue una de las figuras más decisivas y controvertidas de la historia costarricense del siglo XIX. Militar de carrera, participó en la guerra contra los filibusteros de William Walker y alcanzó el poder después del golpe de Estado de 1870. Gobernó Costa Rica entre 1870 y 1876 y nuevamente desde 1877 hasta su muerte, en 1882. Su régimen fue autoritario, pero también impulsó profundas reformas políticas, económicas y educativas.
Durante sus gobiernos se promulgó la Constitución liberal de 1871, se abolió la pena de muerte, se extendió la educación pública y se promovieron el ferrocarril al Atlántico, el Banco de la Unión —actual Banco de Costa Rica— y los Archivos Nacionales. Por la trascendencia de su trayectoria había sido declarado Benemérito de la Patria en 1876.
La prensa madrileña anunció su llegada y alojamiento en el Hotel de la Paz el 25 de septiembre de 1881. Su estancia formaba parte de un prolongado viaje por Europa, durante el cual el Gobierno costarricense quedó temporalmente en manos del segundo designado, Salvador Lara Zamora.
El momento culminante de su visita tuvo lugar el 4 de octubre. A las once y media de la mañana, el rey Alfonso XII se presentó personalmente en el Hotel de la Paz, acompañado únicamente por uno de sus ayudantes, para despedirse del presidente costarricense. La entrevista duró aproximadamente media hora y, según la crónica, estuvo marcada por las muestras de afecto y las promesas de amistad entre ambos países.

